miércoles, 2 de abril de 2008

Guardia Zivil? Español o Crónica de una muerte anunciada

Nos enteramos por Vieiros (Boletín interno de los batasunos gallegos) de que ya existen Guardias Civiles del lado de los separatistas y gallego-hablantes. En esta entrevista un Guardia Civil (obviamente el sentimiento de vergüenza le obliga a mantenerse en el anonimato) se declara gallegohablante, e incluso independentista. Asegura además llevar la infame pegatina GZ en su coche, ese símbolo que los radicales esgrimen habitualmente cuando quieren salir del armario con respecto a los demás conductores, pero que lo que consiguen en realidad es un efecto similar a cuando se marcaban antiguamente con Estrellas de David las casas de judíos; cuantas veces no nos ha sucedido la siguiente situación encontrándonos circulando:

-Oye cariño, ¡ese jovencito de delante lleva una pegatina GZ, lo que implica que es separatista!
-Pues mira, no pienso frenar en el siguiente semáforo, ¡así aprenderá!.

Por este motivo es natural que la Benemérita actúe con especial atención y cautela cuanto se trata con estos suaves; su actitud provocadora e irreverente en la carretera puede ser la causa de este u otros muchos tipos de accidentes e incluso poner en peligro la vida de personas normales.

Escandaloso es, pues, que miembros de la Guardia Civil, justamente las personas pagadas por todos nosotros para perseguir a estos cuatro gatos revoltosos (con o sin GZ), ejerzan en algunos casos de altavoz de postulados tan lamentables como, por ejemplo, la defensa del "gallego" en Galicia, subiéndose al carro del delirio diferenciador propugnado por jóvenes grupúsculos separatistas que hace ya casi tres años tomaran al asalto el Gobierno regional de Galicia para imponer sus disparates más allá de los panfletos con los que otrora sólo ensuciaban nuestras calles.

España se rompe, por mucho que Esperanza Aguirre diga lo contrario. Ayer fue la imposición del gallego en Galicia (con lo que muchas familias de noble corazón español han tenido ya que huír de esta por otra parte hermosa región), hoy son las pegatinas GZ en los coches de los GC, mañana serán los campos de concentración para los Españoles Honrados; a la postre la única raza, nación o cultura y pueblo de esta casta piel de toro que es España que nuestro santo Señor reconoce plenamente en su seno, tal y como nos transmitió a través de los mapas territoriales que Él nos legó.

Visto lo visto, sólo Él puede salvar ya al español de la terrible amenaza del "gallego". Eso si, nosotros, los Españoles Honrados, lo acompañaremos en esa lucha hasta la última gota de roja sangre.