martes, 31 de marzo de 2009

La Ruta de los Cuadernos Mojados (IV)

Leer anterior | Leer siguiente

Sábado 1 de Noviembre del 2008
DULCE CAUTIVERIO


Un taxi de un amigo de la Causa nos traslada a las 6:21 hasta una lujosa urbanización sita en las proximidades de Torrelodones.

Era ese un auténtico reducto de Libertad, con numerosas banderas nacionales izadas orgullosas a nuestro paso, solamente silueteadas aún por la fresca claridad de la mañana madrileña que ya despuntaba perezosa en el horizonte. Tal imagen que en nuestra natal región gallega sólo podría ser producto de una ensoñación onírica o de un excesivo consumo de psicotrópicos, allí se tornaba tan cierta como la misma unidad de España.

De repente nuestro vehículo se detuvo ante una enorme valla blanca, flanqueada por muros pétreos y robustos que se alzan hasta más allá de donde nos permite ver el alumínico techo del taxi. En pocos segundos, los portones comienzan a abrirse activados por algún dispositivo eléctrico, permitiendo al utilitario acceder al interior para aparcar bajo una pantalla de mimbre, a salvo de miradas de curiosos. Ante nuestra ingenua pregunta sobre si alguien nos estaría esperando, el taxista sólo nos confió que «era el día y la hora habitual de apertura», a lo que cabe añadir que fue la única ocasión en que escuchamos su grave timbre de voz en todo el trayecto. Tras descargar nuestro equipaje, el taxi abandonó sin más la zona, zigzagueando por las laberínticas vías públicas sitiadas entre las mansiones y los chalets adosados.

Durante unos minutos esperamos sin saber que hacer, las instrucciones no habían sido demasiado concisas al respecto y debatimos sobre si debíamos llamar a la puerta (arriesgándonos a perturbar el sueño de algún patriota) o quedarnos allí mismo. Una providencial llamada de móvil nos sobresaltó. La única instrucción de nuestro interlocutor fue rodear la mansión y esperar junto a la piscina. Aún pasarían varios minutos más hasta que una ostentosa puerta -opaca como las intenciones separatistas- se abrió de par en par. Una mujer adulta nos invitó a entrar en la sauna, de cuya existencia no nos habíamos percatado, al encontrarse su único acceso disimulado en un pequeño anexo a la casa.

Sin más explicaciones, la mujer se retiró y la sustituyó un hombre adulto, de mediana edad y ataviado con traje y corbata que se había aproximado mientras inspeccionábamos la pequeña estancia del baño de vapor. Tras saludarnos, y lamentando no disponer de tiempo para invitarnos a un café, pues se disponía a realizar un viaje de negocios, agradeció nuestro interés en la Ruta de los Cuadernos Mojados, dijo conocer todos los entresijos de los primeros contactos de Naranja y Primo con el Movimiento. Sin más dilaciones, y para nuestra sorpresa, se agachó y empezó a arrancar uno a uno, lenta pero vigorosamente, las tablillas que conformaban el suelo de la cálida y aromática sauna , abriendo ante nuestros ojos un espacio de apenas un metro cuadrado que daba paso a una estancia oscura de la que apenas podíamos percibir una bonita escalerilla de barrotes. Comenzó a descender invitándonos a hacer lo mismo con cuidado en cuanto encendiera las luces de «la Biblioteca» (así la llamaba), lo que hicimos sin dudar ni un instante.

Al instante de encenderse las luces nos quedamos extasiados: Docenas y docenas de estanterías repletas de volúmenes, no sabría decir si cientos, componían aquel reducto de cultura libre a salvo de las incendiarias proclamas de los nazionalsocialistas lingüísticos. Y un penetrante aroma nos cautivó, las toneladas de losas de roca normalizadora sobre nuestra memoria hicieron que tardáramos en identificar esa explosión olfativa.

«Dios mío, no puede ser...». Mirándonos en silencio cómplice, no hicieron falta vocablos para que Primo y yo confirmáramos nuestras sospechas: «No puede ser, pero sólo puede ser eso... ¡son libros de texto en español!». Como gatos en celo nos abalanzamos sobre los estantes, ávidos de dar a la vista y al tacto el mismo placer que acababan de experimentar nuestro olfato.

En nuestra desbocada emoción Primo arrojó al suelo un buen atajo de libros. Cuando se giró aterrorizado para pedir sentidas disculpas a nuestro anfitrión comprobó que éste sólo nos contemplaba en afónica carcajada interior, como comprendiendo perfectamente el incalculable nivel de nuestro gozo. En efecto, resultaron ser esos volumenes patosamente sembrados por el suelo libros de texto! De conocimiento del medio, de lengua española, de religión católica, de matemáticas (si, de esos sin esperpentos como "tres ao caldeiro" o cosas así)... Todos los libros, toda esa cultura variopinta que sintetiza los avances de toda una historia, con un solo denominador común... la escrita en la lengua de Cervantes, el noble idioma de los Españoles Honrados. Era aquella sensación para nosotros equivalente a la que hubieran sentido nuestros antepasados Cruzados si hubieran hallado el mismísimo Santo Grial.

Con unsa sonrisa cómplice, el anfitrión nos invitó a quedar unos minutos más deleitándonos con aquellas joyas del conocimiento en Libertad, pues hasta las 7:00 no llegarían a recogernos para preparar todo, y tras disculparse por tener que salir así de precipitadamente, abandonó el lugar con la precaución de colocar cada tablilla del suelo de la sauna tal y como lo habíamos encontrado, aprisionándonos así en aquel dulce cautiverio del aprendizaje en español.

Puntualmente a las siete, el ruido del movimiento de tablillas nos sobresaltó de nuestro letargo, en el que podríamos haber muerto de emoción sin dudarlo ni un minuto. El leve crugido de los barrotes de aquella escalerita nos hizo girarnos para observar la silueta de un varón robusto pero fornido, tan alto que casi tenía que doblar el cuello para no rozar con el techo de la Biblioteca, de un rictus serio y poco dado a grandes cordialidades, se aventuraba.

«Yo soy Navacerrada, os acompañaré en este viaje». La vigorosa presencia de aquel hombre casi no nos permitió percatarnos de la presencia de otras dos personas que lo seguian, a pesar de lo reducido de aquel espacio de libertad. «Y estos son algo así como nuestros sherpas». Efectivamente, dos jóvenes de apariencia étnica magrebí flanqueaban tímidos la regia figura de Navacerrada, eclipsados y en un respetuoso silencio con la entidad de aquel patriota, tal que aún no podríamos imaginárnosla siquiera. Lentamente extendió un pequeño papel cuadriculado a aquellos individuos, que inmediatamente empezaron a seleccionar y cargar volumenes en sus grandes mochilas de montañero. Navacerrada nos invitó a abandonar la Biblioteca, cerrándola tras de si dejando a aquellos chicos dentro, concienciados en su labor. «Esto les llevará algún tiempo, acompañadme».

Este ser señorial, casi místico, descubrió la amplia galería de la suntuosa mansión que os describíamos, dándonos paso para sentarnos en sendos sillones de terciopelo azul al centro de un inmenso recibidor de mármol abierto al jardín.

—Relajaos mientras nos traen el café. ¿Que os ha parecido la Biblioteca?.— Sin poder articular palabra, Primo y yo contestamos al unísono con un gutural —uuufff..—, seguido por un largo silencio.
—Entiendo, pocas veces en vuestra vida habéis tenido acceso a material semejante.—, elucubró, mientras el tintineo de la bandeja de café era depositado por la asistenta sobre la mesa de mármol beige. Ya lleváis años siendo imponidos.
—¿Pocas? Yo diría ninguna.— respondió precipitadamente Primo, como si se hubiera arrepentido al instante de haber levantado la voz.
—Ya... pues si estamos en esto es para que eso cambie. Todos esos libros, queridos señores, han sido seleccionados uno a uno de las más excelsas librerías y bibliotecas de esta Nación, teniendo en cuenta escrupulosamente las recomendaciones de los más prestigiosos centros educativos de España; alguno de ellos ha sido traído expresamente desde Navarra. Todos los rastros de esos libros han sido borrados, así como sus ISBN y depósito legal. No hay facturas. No hay partes de préstamos. Técnicamente, todos esos ejemplares ni siquiera existen.—
—Pero están aquí.— añadí a sus palabras.
—En efecto, y muy pronto estarán poblando los estantes de los niños de vuestra región, educándolos en libertad, acompañándolos en sus sueños e ilusiones, sin imposiciones.—
Las ganas de llorar casi me asaltan cual indio a caravana cowboy, pero intenté contenerme. No podíamos mostrar signos de debilidad, no en aquel entonces. Podría comprometer la confianza que aquellos heroes habían depositado en nosotros.
—Si Dios nos lo permite, Navacerrada, así será.— acerté a desear.
—Pues entonces, en marcha. Los muchachos ya deben haber terminado el trabajo.-
Completando de un largo sorbo los cafés, nos dirigimos hacia la puerta.
—En el patio nos espera un coche nodriza. Sólo nos puede servir para alejarnos de esta zona, pues un trayecto continuado en coche es facilmente rastreable, como os podéis imaginar nuestros enemigos están a la que salte. Apenas saldremos de la ciudad motorizados, el resto del camino será mayormente a pie, os lo advierto. Si existen dudas, esto podría llamarse el punto de no retorno. A partir de aquí cualquier paso en falso puede comprometer la operación y toda la Red, y nuestros enemigos no dejarían títere con cabeza. Estáis dispuestos a salir por esa puerta, a poner todo lo que sóis y tenéis al servicio de esta Causa hasta el mismo momento de alcanzar nuestro objetivo?
—¡Si!— Gritamos al unísono el camarada Primo y yo, siendo contestados en varias ocasiones por el eco de nuestro monosílabo procedente de aquel aglomerado de mansiones de lujo.
—Ese es el espíritu, adelante entonces.—
Al cruzar el ya luminoso umbral de aquella puerta, me sentí azuzado por una mano invisible; adiviné la mano de la Libertad detrás de aquella sensación.

Al fondo del jardín, con los motores ya ronroneando, perezosos, un espacioso monovolumen alemán acomodaba a los sherpas y nuestra preciada carga, dos mochilas repletas de aquel manjar educativo, cada una de ellas de tal volumen que no alcanzaba a explicarme que hubieran podido deslizarlas por las escuetas paredes del acceso a la Biblioteca.
—Para eso son sherpas...— me expliqué para no darle más importancia al hecho.
Una vez acomodados, el monovolumen marcado con el ya emblemático Lazo de la Libertad salió rumbeando en dirección opuesta a la que había tomado nuestro primer transporte. Claro que aquel retornaba a la ciudad, nuestro destino se encontraba en el sentido opuesto: las montañas de Madrid.

Leer anterior | Leer siguiente

martes, 3 de marzo de 2009

Llegan tiempos difíciles (mi Lengua está de luto)

El Día del Señor pasado ha supuesto sin duda un punto y aparte en la trayectoria de la región gallega, de la nación española, y evidentemente de TGCG. Mientras un-os celebran su efímera victoria y ot-ros lamentan su efímera derrota, un sentimiento de pesadumbre y exasperación se ha apoderado de la vasta redacción de TGCG.

Muchos nos habéis felicitado por lo que considerábais un gran día para nuestra Causa, pero lamentamos comunicaros que sentimos en lo más íntimo de nuestros corazones todo lo contrario. Y nos explicamos.

Debemos recordar que los mayores atentados contra la Fé lingüística en la España gallega llegaron justamente de quien ordena en quien acaba de acceder al poder. Concretamente, Manuel Fraga, autor máximo del Decreto de la Vergüenza, regía a los hoy adláteres de estas provincias, y nos consta que sigue haciéndolo desde las catacumbas, al menos mucho más de lo que podría pensarse y desearse que lo hicieran voces libres como la COPE, El Mundo o Libertad Digital. Mucho nos tememos además que este PP de Feijóo haya sucumbido ya a los designios de un grupo residual de los llamados gallegos bilingües, ese eufemismo que enmascara el delirante silogismo de que la jerga gallega es tan española como el español, o incluso de que el español es tan gallego como la jerga gallega.

Pues no señores. El español es el idioma de esta gran España y de sus súbditos españoles. Y Galicia no es más que una zona de España. En España no tiene cabida el gallego como en un pesquerito no tiene cabida una vaca; son conceptos absolutamente contrapuestos, simple y llanamente no tendría sentido, por mucho que a alguno de los marineros lo enternecieran los dulces y melodiosos mugidos de este cuadrúpedo rumiante; no tendría qué comer, qué hacer, con qué reproducirse. Alimentarlo artificialmente gracias a la producción de a bordo sólo alargaría inutilmente su agonía.

Galicia ha dado un valiente paso librándose de los nazional-socialistas. Desde luego. Pero mucho nos tememos que para nuestra causa esto sólo suponga un nuevo obstáculo. El Movimiento ha recibido la mayor atención mediática y ha vivido sus más gloriosos momentos con el auge de la coalición separatista amiga-de-la-ETA. Y ésta sólo se limitó a aplicar el Decreto de la Vergüenza que el propio PP había urdido (aunque gracias a Dios sin cumplirlo nunca, eso hay que reconocérselo).

La nueva irrupción en el poder del PP, poco sospechoso de imponer el gallego gracias a la españolísima galleguidad de su máximo y discutido líder, sin menoscabo de la manipulación que ejerce en los medios, posiblemente suponga un duro golpe para nuestro sueño de un futuro en el que seamos dueños de nuestro gusto, vista, oído, olfato y tacto, en el que definitivamente podamos decidir vivir libres de la intromisión de ninguna jerga paleodialectal, como ya han -casi- han conseguido otras naciones mucho más avanzadas como la alemana, la francesa, la italiana, la inglesa... por no hablar de todo lo conseguido en ese aspecto tras la visita del patriota español Cristóbal Colón a las Américas, al librarse -ahora si- totalmente de las imposiciones lingüisticas de las rudas tribus indígenas.

Resumiendo, con el PP en el timón nuestro Movimiento volverá a sufrir un duro retroceso de 4 años, en el que todo lo logrado gracias a la acunación mediática va a estar en peligro por estos nuevos próceres del bilingüismo, ese recurso disimulado para disfrazar la imposición del gallego en esta zona de España y así aplacar la voluntad de decenas o cientos de gallegos que los votaron soñando con la pronta erradicación de las "verbas" del dictador galleguista Breogán.

Tras el sonoro retroceso hasta un poco esperanzador 0,04% de otras formaciones nítidamente españolas que históricamente defendieron nuestra Causa con mucho ahinco, pocas vías de resolución se vislumbran para este conflicto más que la inmediata disolución de la aberrante Comunidad Autónoma Gallega, la demolición de todos los entes batasunizadores de esta región, la devolución de todas las competencias a donde nunca debieron de salir, Madrid, y la reinstauración de la máxima defendida siempre por un conocido patriota gallego: "Haz como yo, no te metas en política".

viernes, 13 de febrero de 2009

Mártir de la Causa


A pocos nos sonará ya extraña la cara magullada del honorable anciano que se vio agredido en la manifestación patriótica del pasado Domingo en la capital de la región gallega, Santiago de Compostela.

Este hombre, en un gesto de solidaridad e hispanidad galopante, se lanzó con sus puños a destruir a un contramanifestante gallego que criticó a los manifestantes por la Libertad. Pese a la superioridad numérica de los policías y los manifestantes y sus esfuerzos para evitar que este peligroso elemento de subversión pudiera contraatacar con su característica violencia separatista, el noble y heroico anciano, líder de una facción de Falange en Colina de Rey (Lugo), se vio salvajemente golpeado, con la dramática consecuencia de un ojo morado y la nariz ensangrentada, dando al conjunto un aspecto dantesco.

Afortunadamente los Cuerpos de Seguridad andaluces apostados en la Alameda para protegernos de los galertzales terroristas consiguieron identificar y dar una paliza a este elemento desestabilizador de la Unidad Nacional y a sus compinches, y poco después fue procedentemente detenido en su propio piso franco en la ciudad de Orense, según cuentan medios de la Gale Borroka.

En declaraciones a La Voz de Galicia, ese medio amigo, este entrañable ancianito comentó que en el momento de la agresión estaba hablando por teléfono con un familiar.

«No había empezado la manifestación; fue justo al principio; casi al poco de llegar», explicó.
«En el móvil tengo una bandera de España y el joven empezó a llamarme españolista y esas cosas que dicen; me zarandeó por el abrigo y caímos al suelo, los dos».
«Yo no me peleé, soy un abuelo de 60 años -subrayó-, pero recibí una patada y me quedó el ojo fino».

Es impresionante cómo los separatistas pueden detectar lo que llevas de fondo de pantalla incluso mientras hablas por teléfono, sus cerebros enfermos y radicalizados han debido desarrollar un sexto sentido antiespañol que los avisa cual vulgar Spiderman de aldea cuando algún símbolo de nuestra bienamada Nación Española anda cerca. En todo caso, en el segundo 30 del siguiente video puede ratificarse claramente que un nacionalista lo increpa, el señor intenta destruirlo patriotamente con el apoyo de la legalidad policial y el radical galertzale aplica su violencia fanática sobre el ojo del señor:





Gracias a Galicia Bilingüe, PP, Falange, Falange Auténtica, AVT, y demás organizaciones de patriotas por ayudarnos a defender nuestra libertad de vivir sin escuchar la jerga paleodialectal gallega.

domingo, 8 de febrero de 2009

Los enemigos de la libertad vuelven a hacer el ridículo

Qué gusto da pasear por las mojadas calles de Santiago de Compostela (y cierra España!) cuando sabes que tienes la razón y la policía está contigo para apoyar tus argumentos.

La manifestación, que desde Tan gallego como el gazpacho apoyamos en persona y espíritu, fue un éxito incontestable. Hacia tiempo que no veía tantos niños corriendo en libertad y tantos afables abuelos compartiendo sus sabiduría de otros tiempos mejores.

Protegidos por ese gran paragüas que nos une a todos que es el español recorrimos las calles de la capital regional gritando sin escondernos: "¡Español, es libertad!" o "¡En gallego, todos supendemos!". Aun queda un rayo de esperanza en el encapotado cielo galaico, oscurecido por los radicales separatistas del BNG y sus comparsas desvergonzadas del PSOE.

Para ser fiel a la verdad he de decir que hubo algún momento de tensión, cuando jóvenes batasunos gallegos armados con carteles de amarillo chillón se acercaron a nosotros y nos trataron como judíos camino de las cámaras de gas, marcados por ser español y hablar mi idioma. En mi propia tierra!

Aunque esto fué solo una mota de polvo comparado con los radicales que, armados con instrumentos de diversión masiva, intentaron agredirnos en repetidas ocasiones con trompetas, tambores y alguna que otra maraca (ya os imaginais lo que podían escondera allí dentro) Pero una vez más, la rápida y eficaz actuación de la fuerzas del bien y el orden redujo la amenaza como esta se merecía. (No le deseamos el mal a nadie, pero se lo merecen)

Según nuestras informaciones la mayoría de estos individuos están identificados, alguno detenido y alguno que otro quitando el sabor a goma de bota de los dientes.

Esto no ha acabado y siguen entre nosotros. Las fuerzas de seguridad de nuestro estado defensor han facilitado un retrato robot de uno de ellos. Si lo ven avisar raudos y veloces a la autoridad, no se envalontonen pues seguramente vaya armado con algún tipo arma de origen caribeño o similar.

El gallego tiene los días contados y ellos lo saben, y por eso se revuelven cual víboras arrinconadas. Gracias a todos los que vinisteis a defender lo que es nuestro y de nadie más. Gracias a la gente de UPyD, del PP, de Unificación Comunista de España y a la Falange Auténtica por su incondicional apoyo. Porque todos los apoyos son pocos. Y un saludo especial a la gente de bien del foro de Galicia Bilíngüe, sin ellos esto no hubiese sido lo mismo.

jueves, 5 de febrero de 2009

jueves, 29 de enero de 2009

¡Alzamiento popular contra la legalidad!

Manifestación en Santiago de Compostela

“Galicia es bilingüe. Quiero libertad para elegir”


Desde la Alameda hasta la plaza de la Quintana
8 de febrero, 12:00
Si quieres que todos los niños gallegos tengan derecho a estudiar en su lengua materna como recomienda la UNESCO.
Si no comprendes por qué quienes antes reclamaban con razón este derecho para los niños ga
llego hablantes, privan ahora de este beneficio a los escolares que prefieren hacerlo en español.
Si quieres que las señalizaciones y las comunicaciones oficiales sean bilingües.
Si quieres tener el mejor profesional aunque hable la otra lengua.
Si quieres que los comerciantes y empresarios sean también libres para utilizar en su negocio la lengua que prefieran.
Si quieres que las subvenciones que concede la Xunta con el dinero de todos no estén condicionadas al uso de una lengua.
Si quieres que los creadores gallegos tengan acceso a ayudas oficiales sea cual sea la lengua oficial que elijan.
Si quieres que cese el adoctrinamiento en la enseñanza a través de l
os libros de texto y de las actividades culturales.
Si te preocupa el aumento de grupos radicales que, con el pretexto de la defensa de una lengua, restringen las libertades de otros ciudadanos.
Si quieres que la promoción del gallego se haga de forma atractiva y sin imposiciones.
Ven tú también a Santiago el 8 de febrero.
En todas las democracias europeas donde hay más de una lengua oficial es el ciudadano el que elige. Seamos los gallegos quienes demostremos al resto de España que hay otra forma de hacer las cosas, que la convivencia lingüística de la que disfrutamos en la calle la podemos trasladar a las instituciones.
Ven tú también a Santiago el domingo 8 de febrero. Si no tienes hijos, hazlo por los nuestros y por tu libertad y la de todos. Y si llueve, cogeremos el paraguas. Digámosles a los políticos, a todos los políticos, que los gallegos somos capaces de ponernos en marcha cuando algo tan importante está en juego: nadie nos puede imponer cómo hablar, cómo aprender, cómo crear, cómo comunicarnos. Queremos ser libres para elegir nuestro modelo de convivencia.
Este manifiesto bilingüe ha sido extraído de la página apológica del bilingüismo Galicia Bilingüe.

Como sabéis TGCG está en contra del bilingüismo, pues no deja de parecernos la misma mierda con otra cara; por ejemplo dicha postura evita en todo momento afrontar cuestiones tan polémicas como las siguientes:
  • ¿Que pasa si mi hijo, en el cole o en la calle, entabla conversación con un niño que se le dirige en gallego? ¿No le estaría imponiendo unilateralmente a mi niño el gallego? ¿No estaría forzando a mi hijo a entenderlo? Y si un niño fuerza a otro niño, ¿no se considera reprobable en todos los sentidos?
  • ¿A quien tengo que protestar si este tipo de situaciones confunde a mi hija y llega a casa diciendo que "Jugué a las casiñas con Giana y luego en el almorzo comí una mazán"? ¿Y luego nos extrañamos por el elevado índice de fracaso escolar?
  • ¿Como va a defendernos de la normalización un Partido Popular que en todos sus comunicados públicos utiliza la misma jerga paleodialectal que dicen combatir?
Como sabemos la Dictadura Normalizacionista tiene sometidos incluso a los que se autodenominan patriotas y defensores de la lengua cultural y de negocios en España y medio mundo, el Español. Aún así, y tapándonos la nariz de la peste a naftalina que desprenden nuestros propios -y supuestos- aliados, Tan Gallego como el Gazpacho ha decidido unirse al PP de Vigo y a otros grupos de Españoles (está por ver si Honrados) en la manifestación cuyos detalles se enuncian al principio de este artículo.

Nosotros defenderemos sin medias tintas el derrogamiento del Decreto genocida impulsado por el PP en su día y ratificado hoy en día por la coalición nazi. Porque defendemos sin tapujos nuestra Libertad a no ser atendidos en gallego, como sempre lo hemos hecho. No queremos ninguna intrusión en la educación de nuestros hijos de los gruñidos lingüísticos de unos pocos rojos separatistas. Y esperamos volver a escuchar de la voz unísona de una ferviente masa popular los mismos gritos libertarios que escuchamos en la pasada macromanifestación de Coruña: en gallego todos suspendemos! gallego es fracaso escolar! galleguistas a Allariz! gallego es imposición, Español es Libertad!

martes, 27 de enero de 2009

La Ruta de los Cuadernos Mojados (III)


Tras días de intensas gestiones, como os contábamos, conseguimos reunirnos con uno de los máximos conocedores de la Ruta de los Cuadernos Mojados, uno de los pioneros de la iniciativa. Pero nada nos hacía sospechar lo que más tarde descubririamos. En cierta parte de la susodicha entrevista, una revelación nos hizo reconsiderarla: La persona que estaba ante nosotros no era sino una pieza más de un lubricado engranaje a pleno rendimiento. Limitarnos a esa entrevista no sería en absoluto justo con todo lo que se estaba cociendo; para llegar a la verdad teníamos que irnos más lejos. Y vaya si nos fuimos.

Viernes 31 de Octubre del 2008
TOMA DE CONTACTO


Una soleada tarde de septiembre, el equipo de TGCG consigue acordar una reunión con el autodenominado Movimiento Ruta de los Cuadernos Mojados (mRCM). El punto de encuentro sería la cafetería Derby en Santiago de Compostela, mítico punto de encuentro del galleguismo fascista durante decenios y que ahora, ironicamente, serviría de nexo de unión de un movimiento contra la imposición de la barbarie galleguista. Pero eso es harina de otro costal.

Naranja y Primo, uséase los dos enviados de TGCG, llevábamos unas dos horas esperando nerviosos el momento definido. Las consignas eran claras: Nada de móviles, nada de cámaras, nada de testigos, aprovechando la intimidad del rincón más oscuro del local, llevando como único señuelo sendos lazos de la Libertad en nuestras solapas. Con inglesa puntualidad arriban por distintas puertas los dos sujetos que nos habían convocado: Gorja y Mula.

Gorja es, nada más y nada menos, el individuo al que habíamos conocido en la primera parte (o prólogo) de esta secuencia. Si no el fundador si es, por así decirlo, el precursor original de la idea. Durante buena parte de la entrevista (la que nunca se publicó) , Gorja nos explicó con detalles su Ruta, pero acabó por reconocer que ya nadie la usaba desde hacía meses, pues al utilizar sobre todo vías de comunicación primarias estaba demasiado expuesta a los normalizadores asi como a las fuerzas represoras del Estado. Al percibir nuestra notable decepción, y tras hacer una llamada, Gorja se comprometió por aquel entonces a garantizar que nuestro trabajo llegaría a buen puerto, y se ofreció solidaria y patriotamente a actuar de enlace primario con la red de subministro de libros en español que por aquel entonces si estaba funcionando a plena capacidad. Ya teníamos a nuestro Gorja Profunda.

La otra presencia en el Derby es la que llamaremos en adelante Mula, cuya perspicacia en seguida nos hizo pensar que nos encontrábamos ante un buen referente, aunque no teníamos ni idea de que en realidad estábamos ante una auténtica heroína para algunos. Su belleza despampanante, su habla sosegada y pulcra en lo semántico, su mirada luminosa pero demoledora al fijarse en algún punto, su cabeza bien asentada sobre los hombros... ante una visión así en seguida sabes que estás ante una mujer muy especial.

Tras unos momentos de mutuo reconocimiento, en los que aparentemente les debimos parecer gente de fiar, o lo que en TGCG denominamos Españoles Honrados, para nuestra satisfacción y orgullo nos dieron la bienvenida al mRCM, confiándonos la compleja pero vital función de ejercer de corresponsales en la Línea (la Ruta principal), y ofreciéndonos a acompañarlos en el siguiente viaje. Inmediatamente contuvieron nuestra visible emoción hablándonos de las piedras del camino, de las autorestricciones necesarias, de que a partir del preciso instante de salir de Madrid nuestros amigos y familiares dejarían de existir hasta el mismo momento de alcanzar nuestro objetivo. Poco consiguieron aplacar nuestra emoción palpitante de todos modos, pues no sólo íbamos a conocer el Movimiento sino que era el propio Movimiento el que requería de nosotros un sacrificio en pro de la Patria; ni en nuestros más optimistas sueños.

Mula dejó en la mesa un sobre cerrado que acercó disimuladamente hasta Primo. Nos explicó que contenía las instrucciones necesarias para asistir a la cita madrileña (a.k.a. Alpha), además de los billetes de tren (en vagones-cama separados, para no sembrar dudas sobre nuestra posible homosexualidad). Dos taxis convenientemente marcados con el lazo de la Libertad nos estarían esperando en la estación ferroviaria Puerta de Atocha el 6 de noviembre, y nos conducirían de nuevo a una recóndita pensión de Madrid.

Cuando el reloj tocaba las nueve de la noche, justo cuando hordas de jóvenes radicales comenzaban a arribar en procura de ese néctar del Averno que es el Licorcá o Ele-cá, nos despedimos con un sobrio apretón de manos, y Mula y Gorja abandonaron el Derby tan huidizamente como habían entrado y sin el menor atisbo de emoción humana, como es lógico ante una situación tan arriesgada, y es que esta gente sabía perfectamente lo que hacía y como comportarse en cada momento. Pero en nuestros corazones un grito libertario luchaba por romper el corsé de la discreción: ¡Viva el mRCM y viva España!.